La música de banda volvió a dejar este fin de semana una de esas imágenes que explican por sí solas por qué sigue siendo una de las grandes señas de identidad de Orpesa. El Espai Cultural acogió el V Festival de Bandas Jóvenes, una cita ya asentada en el calendario local que reunió a agrupaciones de Moncofa, Eslida y la Unió Musical d’Orpesa en una jornada marcada por el talento emergente, la convivencia y el relevo generacional.
El encuentro tuvo además un momento especialmente simbólico para la formación local con el debut de tres nuevos integrantes de la Banda Jove de la UMO. Se trata de Livia Gabara, al oboe; Karina Junoiu, al clarinete; y Jonathan Casal, a la trompeta, que se incorporan así a una cantera musical que sigue creciendo y sumando nuevos pasos en su recorrido.
Más allá del propio concierto, el festival volvió a poner en valor el trabajo constante que hay detrás de las escuelas de música, los ensayos y la implicación de las familias. También confirmó el papel que desempeñan este tipo de encuentros a la hora de estrechar lazos entre municipios y de ofrecer a los jóvenes intérpretes un espacio donde compartir escenario, experiencia e ilusión.
La jornada dejó una fotografía potente, con decenas de músicos muy jóvenes sobre el escenario, pero también una lectura de fondo: la música local sigue teniendo base, continuidad y futuro para garantizar que esta tradición continúe viva en los próximos años.
Una cita que refuerza el futuro musical
El festival no solo sirvió para escuchar a las distintas formaciones participantes. También volvió a funcionar como un escaparate del relevo generacional que sostiene a las bandas desde abajo, con jóvenes que van dando sus primeros pasos en un entorno de aprendizaje, convivencia y esfuerzo compartido.
En municipios como Orpesa, donde la tradición musical mantiene un peso especial dentro de la vida cultural, este tipo de encuentros ayudan además a visibilizar el trabajo silencioso que se desarrolla durante todo el año en aulas, ensayos y actividades formativas. El resultado se traduce en una cantera que no deja de nutrirse y en una afición que sigue encontrando nuevos nombres sobre el escenario.
El concejal de Cultura, Juan García, puso el foco en el valor que tiene esta cita para el municipio y para quienes forman parte de ella. “El quinto encuentro de bandas jóvenes en Oropesa del Mar vuelve a consolidarse como una cita imprescindible para poner en valor el talento musical emergente y nuestras señas de identidad.
Como Concejal de Cultura, quiero destacar el esfuerzo de padres, profesores y de todas las personas que os implicáis en la organización de este evento, que no solo impulsa a nuestros jóvenes músicos, sino que refuerza el tejido cultural del municipio.
Este encuentro no es solo música: es la combinación perfecta de lo que somos. La pólvora que anuncia celebración, las paellas que nos reúnen alrededor de la mesa y la cultura que se transmite de generación en generación.
Tradición y juventud se dan la mano en una jornada que demuestra que nuestras raíces siguen más vivas que nunca. Apostar por estos encuentros es apostar por el futuro de nuestras bandas, por el orgullo de nuestro pueblo y por mantener vivas nuestras costumbres. Porque cuando suena la música, no solo celebramos: reafirmamos quiénes somos.”
Por su parte, el alcalde, Rafael Albert, destacó el ambiente vivido durante la jornada y el papel de las entidades participantes. “Más allá de la música, que ha sido extraordinaria, me quedo con las sonrisas de los jóvenes de Oropesa, Moncofa y Eslida, con el ambiente tan especial que se ha generado y, sobre todo, con la ilusión de ver a nuestros jóvenes disfrutar juntos.
Quiero resaltar la implicación de la UMO y realzar a sus directores por el magnífico trabajo realizado y por hacer posible una experiencia tan enriquecedora para todos.”
La cantera sigue creciendo
Con esta quinta edición, el festival se afianza como una de esas citas que ayudan a cuidar la base de la música local y a dar protagonismo a quienes están llamados a tomar el relevo en el futuro. El estreno de nuevos músicos en la Banda Jove refuerza precisamente esa idea de continuidad, esfuerzo y aprendizaje que sostiene a las sociedades musicales desde abajo.
Orpesa celebró así mucho más que un encuentro entre bandas jóvenes. Celebró que su cantera sigue creciendo, que hay nuevos nombres dispuestos a dar un paso al frente y que la música continúa siendo uno de los grandes puntos de unión entre generaciones, familias y municipios.