La ilusión y la emoción infantil se impusieron este lunes 5 de enero al mal tiempo en Orpesa, donde Sus Majestades los Reyes Magos protagonizaron una cabalgata muy esperada que logró mantener intacta la magia de la víspera más especial del año, pese a las modificaciones obligadas por la meteorología.
La jornada comenzó con cambios en el programa previsto. La llegada de los Reyes Magos a la playa de la Concha tuvo que ser suspendida por el temporal, trasladándose la recepción oficial al Ayuntamiento de Orpesa. Desde el balcón consistorial, Melchor, Gaspar y Baltasar saludaron al numeroso público congregado, en un acto cargado de simbolismo que marcó el inicio de la tarde.

Desde allí arrancó la cabalgata, que recorrió las calles del municipio entre aplausos, música y miradas de asombro. El desfile partió desde la calle Leoncio Serrano y avanzó acompañado por vecinos y visitantes que, paraguas en mano, no quisieron perderse uno de los momentos más entrañables del calendario festivo.
Adoración Niño Jesús
El itinerario concluyó con la tradicional adoración al Niño Jesús en la parroquia de San Jaime, un gesto que puso el broche solemne y emotivo a la cabalgata y que volvió a reunir a familias enteras en torno a una de las escenas más simbólicas de la Navidad.

La celebración se prolongó entrada la noche con la discomóvil Bandalay XXL, que aportó el componente más festivo a una jornada marcada por la ilusión compartida y la capacidad de adaptación ante las inclemencias del tiempo.
Con las misas del Día de Reyes celebradas este martes 6 de enero, Orpesa ha cerrado el ciclo navideño, que este año ha sumado alrededor de medio centenar de propuestas y ha vuelto a consolidar estas fechas como uno de los periodos más participativos, emotivos y vividos del año en el municipio.