¿Quieres perder unos kilos o mantener tu figura este verano?


SARA CANO MOLLAR // BENICÀSSIM

¿Quieres perder unos kilitos este verano? ¿O mantener tu figura? La playa, la piscina o las prendas ‘frescas’ del verano llevan a que muchos opten por perder unos kilos de forma rápida. Pero a pesar de la inmediatez que esto exige no vale cualquier método para adelgazar y encontrar la figura perfecta.

Sara Bellés Jiménez, nutricionista y dietista, aconseja no seguir ninguna dieta milagro, puesto que “una dieta de dos semanas no sirve de nada, se trata, más bien, de incorporar pequeños cambios en nuestra alimentación”.

Además, otro inconveniente que presentan estas técnicas es que pueden provocar un “efecto rebote” en la persona, por la falta de nutrientes. Y es que si a nuestro cuerpo no le damos hidratos de carbono durante un tiempo, en el momento en el que le volvamos a dar nuestro cuerpo los absorberá todos.

En consecuencia, Sara Bellés introduce una serie de observaciones a las que hay que atender en esta época tan calurosa, aunque son aconsejables para todo el año. Hay que hacer cinco comidas al día pero no con grandes cantidades; beber mínimo dos litros de agua, para adelgazar y sobre todo para hacer frente a la deshidratación; esencial comer mínimo tres piezas de frutas e intentar que sea con mucha agua, como la sandía e incorporar las verduras, en recetas como el gazpacho o las ensaladas.

En cuanto a los tipos de nutrientes, es recomendable que al medio día se tomen hidratos y que por la noche se tomen proteínas, verdura y fruta. Con un mayor consumo de pescado que de carne.

Las temperaturas altas provocan un deseo irresistible hacia los helados, pero estos poseen mucho azúcar y grasas saturadas. Por lo que hay que intentar no comerlos todos los días a modo de postre y optar por batidos de fruta con leche. Asimismo, es mejor un lácteo desnatado y bajo en calorías.

También es muy importante incorporar alimentos que nos protejan de los rayos uva, sabiendo que aun así es esencial el uso del protector solar. Estos deben ser antioxidantes y ricos en vitaminas A, C, D y E. Como por ejemplo: zanahoria, tomate, espinacas, las frutas cítricas, los frutos secos y soja.

En resumen, las dietas deben ser personalizadas, ya que “normalmente no sirve el mismo tratamiento para dos personas”, como indica Sara Bellés. Y para completar todos estos trucos hace falta una dosis de deporte, que en verano gracias al tiempo resulta fácil, basta con ir a caminar, a correr o a nadar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *