Unos 6.000 estudiantes portugueses pasan su viaje de fin de curso en hoteles de Oropesa El operativo especial de la Policía se ha saldado con la intervención de más de 200 gramos de diversas drogas, 8 denuncias por tenencia de drogas y un detenido por presunto delito con la Salud Pública, así como la incautación de diversas armas blancas


Alrededor de 6.000 estudiantes portugueses han pasado una frenética semana en el complejo turístico de Marina d’Or, tras volver a escoger a Orpesa como destino costero para celebrar su esperado viaje de fin de curso. Eran jóvenes, de entre 16 y 17 años, que han disfrutado de estas vacaciones de sol y playa pasando siete noches en diversos hoteles y apartamentos del complejo. Su viaje terminaba este miércoles y a mediodía recogieron sus maletas y cogieron los autobuses para poner rumbo de vuelta a Portugal.

No es la primera vez que los estudiantes portugueses eligen la localidad para su viaje de fin de curso. El buen clima, las playas, la oferta hotelera y de actividades está convirtiendo a Orpesa en un destino puntero para los viajes de fin de curso de los jóvenes de este país vecino, lo que se ha traducido en un incremento de la demanda cada año, llegando a alcanzar esta vez la cifra de las 6.000 personas.

Con motivo de la presencia de estos numerosos grupos de jóvenes portugueses en la localidad, la Policía Local de Oropesa ha llevado a cabo un operativo especial para que su estancia transcurra sin altercados. Para ello, se han reforzado los efectivos para velar por la seguridad y la convivencia con los vecinos, con presencia policial permanente y la realización de controles exhaustivos, según informaron desde el Ayuntamiento.

La semana se ha saldado con la intervención de más de 200 gramos de diversas drogas (marihuana, hachís y cocaína), 8 denuncias administrativas por tenencia de drogas y un detenido por presunto delitos con la Salud Pública, así como la incautación de diversas armas blancas. Gracias al dispositivo desplegado por la Policía Local el evento se ha podido saldar sin incidentes graves, según señalaron.

Y tras la oleada de jóvenes portugueses, el municipio se sumerge ahora en los días clave de Pascua con muy buenas expectativas. El alcalde, Rafael Albert, destacó que las previsiones son “buenísimas”. La ocupación turística es de “un 95% en cámpings y de un 80% en hoteles”, apuntó el primer edil, con turistas sobre todo nacionales. Son datos “un poco más positivos que los años anteriores”, señaló. Aunque a última hora todo quedará en manos de la meteorología. Los actos religiosos, especialmente las procesiones de Semana Santa, son otros de los principales alicientes en estas fechas.

Las previsiones, en general, para la provincia de Castellón, son similares, también superiores al 80%, cifra similar al 2016. La ocupación si llegará en algunos casos al 100% para las noches del Viernes y Sábado Santo.

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