La denuncia de un vecino de Oropesa del Mar ha sido el punto de partida de una investigación que ha permitido a la Guardia Civil desarticular una organización criminal dedicada a las estafas mediante falsas inversiones en criptomonedas.
El afectado manifestó haber sido víctima de una estafa cercana a los 340.000 euros a través de una supuesta plataforma de inversión en criptoactivos. A partir de esa denuncia, el Equipo de Investigación Tecnológica de la Guardia Civil en Castellón inició la operación TOSSIT.
La investigación ha terminado con tres personas detenidas y dos entradas y registros en las provincias de Barcelona y Pontevedra, donde los agentes intervinieron dispositivos y otros efectos de interés para las diligencias.
Falsos beneficios para ganar confianza
Según la Guardia Civil, la organización captaba a sus víctimas mediante supuestas oportunidades de inversión con elevadas rentabilidades en criptomonedas. Para dar apariencia de legalidad, utilizaba plataformas fraudulentas que simulaban ser portales legítimos.
En esas webs, los perjudicados podían ver beneficios y movimientos ficticios de sus inversiones. El objetivo era generar confianza y lograr que siguieran realizando nuevas aportaciones económicas.
El engaño se agravaba cuando las víctimas intentaban recuperar el dinero invertido o retirar las supuestas ganancias. En ese momento, los responsables exigían nuevos pagos bajo distintos pretextos, como comisiones, impuestos, desbloqueos de cuenta o verificaciones adicionales.
Más de 100 cuentas bancarias extranjeras
Los investigadores han acreditado que la red contaba con una estructura organizada y jerarquizada. Cada integrante tenía funciones concretas relacionadas con la captación de víctimas, la recepción del dinero, el movimiento de los fondos y su conversión en criptoactivos.
La Guardia Civil apunta también a responsables asentados en el extranjero, que han quedado plenamente identificados durante la investigación.
Para dificultar el seguimiento del dinero, la organización utilizaba remesadoras internacionales, operaciones entre particulares conocidas como P2P y más de 100 cuentas bancarias extranjeras. Estas cuentas se abrían durante cortos periodos de tiempo para canalizar grandes cantidades y complicar la trazabilidad de los fondos.
Las actuaciones han permitido acreditar la existencia de una organización criminal con proyección internacional, especializada tanto en las falsas inversiones como en el posterior blanqueo de capitales procedentes de estas actividades delictivas.
La Guardia Civil pide extremar la precaución
Tras esta operación, la Guardia Civil recuerda la importancia de desconfiar de las ofertas de inversión que prometen rentabilidades elevadas o garantizadas. También recomienda verificar siempre la legitimidad de las plataformas antes de realizar cualquier transferencia.
Los agentes insisten especialmente en no atender solicitudes de nuevos pagos para liberar supuestos beneficios, una de las fórmulas habituales en este tipo de estafas.
Las diligencias han sido coordinadas por el Juzgado de Instrucción número 2 de Castellón.