La Trobà d’Orpesa alcanza su punto álgido con un sábado marcado por la masiva afluencia de público y un ambiente constante en el centro urbano, donde miles de personas recorren las calles entre puestos, espectáculos y recreaciones tradicionales.
La jornada arranca con uno de los momentos más vistosos del programa, el desfile de Els Armats del Vendrell, que capta la atención del público con una puesta en escena cuidada y de gran impacto visual. Su recorrido por el recinto ferial convierte la mañana en uno de los tramos más concurridos del día.
Durante horas, el corazón del municipio gira en torno a las 222 casetas instaladas, que ofrecen artesanía, gastronomía y oficios tradicionales. Los talleres en directo vuelven a despertar el interés de visitantes de todas las edades, con demostraciones de cerámica, cuero o elaboración de productos típicos.
Tarde de tradición y ambiente festivo
La actividad continúa por la tarde con otro de los actos más esperados, la Entrà dels llauradors, que llena las calles de indumentaria tradicional y escenas costumbristas que evocan el pasado agrícola del municipio. A este desfile se suma la actuación itinerante de los danzantes de la Gaita de Cervera del Río Alhama, que recorren el recinto durante más de cuarenta minutos sin detener el ritmo.




El ambiente festivo se mantiene en la Plaza Mayor con el tardeo, que prolonga la animación hasta bien entrada la noche y consolida el sábado como la jornada más intensa de toda la programación.
Reconocimiento a las casetas más destacadas
El público también pone el foco en las casetas mejor valoradas de esta edición, premiadas por su decoración y creatividad. El galardón principal recae en Artesanía con telas, mientras que el reconocimiento local distingue a la Asociación Amas de Casa Orobexa.
La vicealcaldesa y concejala responsable de la Trobà, Araceli de Moya, subraya el éxito de la jornada: “El sábado es siempre uno de los días más especiales de la Trobà, y este año hemos vuelto a comprobar la gran respuesta del público. La combinación de tradición, cultura y participación hace que este evento siga creciendo y consolidándose como una cita imprescindible”.
En la misma línea, el alcalde Rafael Albert destaca el trabajo de los participantes: “Quiero felicitar a las casetas ganadoras por el gran trabajo realizado, porque contribuyen a engrandecer la Trobà y a mejorar la experiencia de todos los visitantes. Detrás de cada caseta hay esfuerzo, dedicación y muchas horas de trabajo, y eso se nota en el resultado final”.
La programación continúa con la mirada puesta en la jornada de cierre, que pondrá el broche final a una edición que vuelve a confirmar el tirón de esta cita y su papel clave en la promoción de las tradiciones locales.