Una marea de brujas, vampiros, esqueletos, arlequines y catrinas mexicanas se adueñó de las calles del centro urbano de Orpesa, que vivió este domingo una de sus celebraciones más multitudinarias de Halloween. La plaza Mayor se quedó pequeña ante la gran afluencia de familias que participaron en una jornada en la que las tradiciones locales también tuvieron un papel destacado, con 550 raciones del típico Tarró de Gat repartidas entre los asistentes.
La originalidad de los disfraces puso la nota de color a una celebración que fue todo un éxito de participación. Entre el público desfilaron calabazas, diablos, novias cadáver y personajes de la popular serie Miércoles, junto a numerosos niños y adultos que se sumaron al ambiente festivo.
Uno de los principales atractivos fue la segunda edición de la cabalgata Vespra de Tots Sants, impulsada por la Societat Orpesina de Cultura (SOC), que convirtió las calles del centro histórico en un escenario de fantasía y terror. La animación infantil y las propuestas dirigidas a los más pequeños completaron una jornada que tuvo a las familias como grandes protagonistas.
Una dulce tradición que se mantiene desde 2018
Más allá de los disfraces, el Tarró de Gat volvió a despertar un gran interés entre los asistentes. La SOC distribuyó 550 raciones de este dulce típico de Orpesa, cuyo reparto se celebra desde 2018 como una forma de preservar y dar a conocer las costumbres populares vinculadas a Todos los Santos.
La Colla de Dolçainers i Tabaleters Embolic Orpesa acompañó la celebración con música tradicional valenciana, aportando el componente más arraigado de una fiesta en la que convivieron las nuevas formas de celebrar Halloween y las raíces culturales del municipio.
Una celebración marcada por el cambio de fechas
La elevada participación llegó después de que el Ayuntamiento modificara el calendario de actividades para respetar los tres días de luto nacional decretados por el accidente ferroviario de Toledo. Las principales propuestas familiares, inicialmente previstas para el sábado, se trasladaron al domingo como muestra de solidaridad con las víctimas y sus allegados.
En cambio, el Museo del Juguete, una de las experiencias de terror más esperadas de la programación, quedó cancelado en señal de condolencia. La actividad había despertado una enorme expectación y agotado sus 300 plazas gratuitas en apenas unas horas.
Orpesa cerró así una celebración de Halloween con una plaza Mayor llena de público y una destacada respuesta de vecinos y visitantes, que volvieron a demostrar el atractivo de una fiesta capaz de combinar entretenimiento familiar y tradiciones propias.









