Orpesa celebró este domingo el segundo Mundial de la selección española con una explosión de alegría en la plaza Mayor, donde numerosos vecinos y visitantes siguieron en una pantalla gigante la final frente a Argentina.
España se proclamó campeona del mundo tras imponerse por 1-0 en la prórroga. Ferran Torres marcó el único gol del encuentro en el minuto 106, después de que el tiempo reglamentario terminara sin goles, y dio a la selección su segundo título mundial tras el conquistado en 2010.
La tensión contenida durante más de cien minutos dio paso a los saltos, abrazos, cánticos y banderas españolas con el pitido final. La plaza Mayor se convirtió en el epicentro local de una celebración que reunió a aficionados de distintas edades.
La jornada había comenzado antes del partido con la animación de El Showman del Serrucho. El triunfo terminó por desatar la fiesta en una noche histórica que Orpesa vivió de forma colectiva y con los colores rojo y amarillo como protagonistas.